¡SOS! ¿Pueden convivir un pájaro y un gato en el mismo hogar?

Los amantes de los animales a veces queremos tener más de uno (y más de tres) en el mismo espacio, pero es precisamente ese mismo amor por los animales el que nos hace preguntarnos si será sano para ellos compartir espacio o si estaremos creando problemas innecesarios para nuestras mascotas. En el caso de los pájaros y los gatos, todos tenemos la idea de que es imposible que convivan. ¿Cómo conseguir que un pájaro y un gato se lleven bien?

Los felinos son animales cazadores y las aves son una de sus presas preferidas. El gato más gordito, casero y mejor alimentado puede ser el más taimado de los cazadores, pues su instinto no se sacia con las mejores latitas gourmet del mercado: a los gatos les gusta jugar a cazar a otros animales. Y si estos mueren durante el proceso… bueno, el gato no lo pretendía. Al menos, no siempre.

Sin embargo, esto no significa que gatos y pájaros no puedan compartir el mismo espacio. Eso sí, habrá que extremar los cuidados para evitar los problemas.

¿Dispones de espacio suficiente para tener dos mascotas?

Aunque te parezca que el pájaro no ocupa apenas espacio porque vive en una jaula, cuanto más cerca estén el uno del otro, tu gato y tu pájaro tendrán más probabilidades de acabar en trifulca. Si tu gato no tiene otras opciones para distraerse, prestará más atención al pajarito y tratará de cazarlo con mayor frecuencia (es como si le prohíbes a un niño comer dulces y luego lo dejas en una habitación con un par de cajas de galletas… ¿qué crees que va a pasar?).

Si dispones de un espacio pequeño, todo él pertenecerá al territorio del gato (este rincón será una zona de juego, en aquel está su arenita, en esta esquina está su cuenco de comida…) y será más difícil encontrar un lugar al que el gato no pueda acceder. Pregúntate de nuevo si es realmente recomendable introducir dos animales en el pequeño espacio del que dispones. Si tu hogar es medianamente grande, ¡adelante!

Jaulas muy seguras

Es de todos conocida la inclinación de los gatos por tirar cosas al suelo. Si la jaula de tu pájaro es demasiado ligera y las varillas son débiles, podría llegar al suelo a base de empujones y, con el golpe, herir a tu ave o permitirle escapar al romperse.

Por lo tanto, una jaula pesada, segura, de varillas fuertes y no muy separadas para que el gatuno no pueda introducir sus patitas en ella. Eso es lo que estás buscando.

Cuidado con los celos

Aunque parezca una tontería, los gatos y ciertos pájaros como los loros pueden llegarse a ser terriblemente celosos. Este es uno de los factores más importantes a la hora de introducir otro animal en la morada o territorio donde ya había un gato. Un gato que se sienta ignorado tratará de llamar la atención de cualquier manera, estará enfurruñado y reaccionará agresivamente contra el intruso; un loro que sienta celos podría volverse agresivo contra ti, así que ¡cuidado!

¿Debes presentar tus aves a tus gatos?

Rotundamente sí. La presentación es fundamental siempre para que no se vean como enemigos… o peor aún, como comida. Los animales no son tontos y sabrán siempre que hay otro en la casa; el presentarlos les hará entender que el otro, ya sea un gato o un ave, forma parte de la familia.

Estas presentaciones deben comenzar siendo cortas y deberás sujetar a tu gato y mantener al pájaro en la jaula. Conforme los veas más cómodos y percibas que el gato se queda tranquilo y no se prepara para atacar, puedes alargar los encuentros y hasta llegar a sacar al pájaro de la jaula (hazlo con otra persona, para que uno de vosotros controle al gato y otro al pajarito).

Encuentros supervisados

En un mundo ideal, todas nuestras mascotas se llevarían estupendamente y no tendríamos problemas de convivencia animal. Sin embargo, esto no funciona así y, lamentablemente, el comportamiento de nuestros gatitos es especialmente imprevisible. Por eso, por mucho que tu pájaro y tu gato parezcan haberse hecho amigos con facilidad, el segundo siempre será potencialmente peligroso para el primero. De la misma manera, un pájaro algo más grande, como un loro o una cacatúa, puede llegar a hacer mucho daño al peludo si decide darle un picotazo.

Además, cada animal tiene su propia personalidad. Hay pájaros más confiados y hay gatos a quienes los pájaros no interesan en absoluto.

No obstante, como decimos, no puedes fiarte por completo de ninguno de los dos. Por eso es conveniente que nunca dejes a tu pájaro fuera de la jaula en presencia del gato si tú no estás delante. La jaula fuera del alcance del minino, el pájaro dentro de la jaula y un gato bien alimentado y que ha pasado el día jugando con su amo son las mejores recomendaciones que podemos darte para cuando no quede nadie en casa que pueda echarles un ojo.

 

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