Gallinas en casa: todo lo que tienes que saber

Con el (genial) auge del interés por los productos ecológico, se ha despertado en muchos el interés por la producción propia de alimentos, dando lugar a huertos urbanos y pequeñas granjas en la ciudad en las que la estrella principal son las gallinas.

En los últimos años han crecido las controversias entorno a nuestra alimentación. Es innegable que no conocemos el origen de muchos de los alimentos que tomamos: ¿cómo eran las condiciones de vida de los animales? ¿Estaban sanos? ¿El trato hacia ellos había sido ético? Esto impulsa cada día a más gente a producir sus propios alimentos, con mucho éxito en algunos casos. En el caso de las gallinas no se trata tan solo de un animal que está ahí y pone huevos, sino que, como podemos ver en estos vídeos, se convierten en verdaderas mascotas a las que sus dueños adoran. Si no te lo crees, te invitamos a que veas estos tiernos vídeos.

Quizá te sorprenda saber que, en 2011, en Reino Unido más de medio millón de familias británicas contaba con gallinas en sus hogares, convirtiéndolas así en el sexto animal de compañía preferido en el país. Pero tener gallinas en casa no es tan fácil como nos querían hacer creer en Friends (¿recordáis cuando Joey y Chandler tenían un pato y un pollo en el piso?).

¿Con cuántas gallinas empiezo?

Lo ideal probablemente es que comiences con dos o tres gallinas. Son unos animales sociables que viven en grupo, por lo que probablemente si te haces con tan solo una se sentirá muy sola. Olvídate por el momento de incluir gallos entre tus filas, pues pueden poner muy nerviosas a las gallinas al principio y ellas también necesitan un proceso de adaptación. Por otro lado, no te preocupes mucho por temas como la raza: fíjate más bien en la salud de las gallinas una vez vayas a comprarlas (si son activas, tienen buena postura, mirada viva, crestas de colores llamativas y buen plumaje significará que están sanas).

¿Dónde coloco el gallinero?

Las gallinas precisan de mucha, mucha luz para ser felices (unas catorce horas diarias) por lo que deberás poner tu gallinero en un patio o jardín para que puedan salir a darse una vuelta por su parque. Lo ideal será que el gallinero esté orientado hacia el sur para recibir más horas de luz y calor.

Necesitarás aproximadamente un espacio de 1 m² por gallina (o sea que si tienes 4 gallinas, deberás tener un gallinero de unos 4 o 5 m², pero cuanto más espacio, mejor, ya que no queremos que se estresen). Las gallinas, como ya sabrás, buscan las zonas altas para dormir durante la noche por lo que el gallinero deberá contar con palos altos para que puedan irse a dormir con comodidad. Pero recuerda que estos palos deben estar todos a la misma altura, sino queremos que las gallinas de abajo se ensucien con las deposiciones de las de arriba y se produzcan conflictos indeseados, así como infecciones. También puedes preparar camas a nivel del suelo con paja o virutas de madera.

Por otro lado, tu gallinero deberá contar con una buena ventilación y para eliminar o reducir la humedad podemos utilizar paja, virutas de madera o algún otro material (natural) absorbente. Esto es imprescindible para mantener las condiciones de salubridad del gallinero.

¿Qué comen las gallinas?

Uno de los motivos por los que tener gallinas en casa es tan rentable es porque mantenerlas no cuesta nada en comparación con el dinero que ahorraremos en huevos a lo largo de un año (hasta 300 €, afirman algunos). Mantener a tus gallinas bien alimentadas no te costará mucho dinero, desde luego, pero hay algunos aspectos que tenemos que tener en cuenta.

En primer lugar, tanto bebedero como comedero deben encontrarse a una altura adecuada a la que las gallinas puedan acceder pero no meterse. El agua no puede faltarles nunca (especialmente en verano) y debe estar siempre limpia. En cuanto al comedero, debe ser lo suficientemente grande como para que puedan comer todas las gallinas a la vez sin pelearse.

En segundo lugar, y en cuanto al alimento en sí, existen numerosos tipos de pienso para gallinas pero lo ideal sería que las aves puedan andar libremente en busca de bichitos, semillas o plantas que comer a su amor, así como lanzar granos y cereales en su zona para que sean ellas mismas quienes picoteen.

¿Nos hemos dejado algo? ¿Te atreves a crear tu propio gallinero en tu jardín o terraza? ¿O quizá ya lo has hecho y puedes dejarnos algún truco? Déjanos un comentario 😉

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